LA HISTORIA DE LA YERBA MATE

Ulrico Schmiedl de Straubing, fue un soldado mercenario de la infantería alemana (lansquenete) que junto a
flamencos y sajones armados como arcabuceros, acompañó a don Pedro de Mendoza en su expedición
al Río de la Plata en 1535, pero fue también el primer cronista que relató los avatares de los conquistadores
en aquellas latitudes.

En 1536 formó parte de la expedición de Juan de Ayolas, sucesor de Mendoza, y de Domingo Martínez
de Irala, para explorar parte del territorio paraguayo remontando el río Paraná y Paraguay en busca de
las riquezas del Perú.

Ulrico Schmiedl describe en su libro Viaje al Río de La Plata,  los pormenores de esta odisea,
el carácter y aspecto  de los indios carios o  guaraníes, su comportamiento, sus costumbres y detalla
además,  los productos con los cuales se alimentaban.  Cita en su texto que consistían en  trigo turco (maíz),
miel, batatas, mandioca, habas, pescado, “unas ovejas muy grandes como mulas de esta tierra
(Alemania); más tienen chanchos del monte, avestruces y otras salvajinas,  más gallinas y
gansos en gran abundancia”.

Otra costumbre de los carios, era comerse de vez en cuando,  algún enemigo que tomaban
prisionero al cual cebaban como a un pato y luego lo cocinaban con batatas y otros agregados.

Del algarrobo obtenían harina, que moliendo el fruto de este árbol  y  mezclada con agua, hacían un
empaste al que luego de darle forma, dejaban secar por la noche a la intemperie. Con  la misma
harina de algarrobo desleída en agua o leche, producían una bebida fermentada y refrescante que
llamaban,  Añapa. Pero extrañamente lo que no menciona  a lo largo de todo su relato  Ulrico Schmiedl,
es acerca de la yerba mate.

Algunos historiadores lo mencionan a Irala como descubridor de esta bebida entre los indígenas
en 1537 pero en  1544, Hernando Arias de Saavedra, Hernandarias, primer criollo que ejerció un
cargo público en América como gobernador de Asunción, observó que los indios llevaban un pequeño
saco de cuero alrededor de su cuello llamado guayaca, que contenía hojas de yerba mate triturada
a la que llamaban ka’a.  En las guayacas los indígenas solían llevar además, plumas de caburé y otros
amuletos recomendados por el Paye, personaje altamente respetado por los indígenas, especie
de brujo y médico de la tribu. Estas hojas las mascaban o la tomaban en forma de infusión que
preparaban en una pequeña calabaza llamada matí - que da origen a la expresión, mate - 
y la bebían con una bombilla hecha con un canuto de tacuara.   

El efecto de la yerba mate es básicamente estimulante cuya droga base es un alcaloide similar
a la cafeína, llamado mateina, que reduce notablemente la fatiga.