Por: Cecilia Portella Morote

Quisiera poder despojarme de apasionamientos y escribir esta nota como periodista formada en la objetividad, ilustrando, aclarando dudas y Nutriendo de información. Pero el sentimiento aflora y los recuerdos se agolpan, hayan sufrido algún Estos Aunque muy lejos de mi conciencia adulta, pues lejana Fue mi niñez, el escenario de tierras soleadas, de chifles salados y playas eternas.

Poco importa como transcurrió esta, en todo caso diré Que Fue feliz, entrañablemente intensa Cándida nostálgicamente y,-si se me Permite superlativizar los adjetivos-No había domingo que no saliéramos de la ciudad para darle El debido descanso al cuerpo y el placer al Oportuno paladar; era Catacaos El Destino Obligado, las familias citadinas acostumbraban hacerlo entonces y, chichas de jora, tamalitos verdes, sudados de mero, majados de yuca y secos de Chavelo Salia al encuentro. No hay pecado antes disfrutar de los infaltables chifles piuranos, inigualables y salados.

Una puerta al placer de los sentidos, se Abria Poco antes del mediodía y no se cerraba hasta bien entrada la tarde, y entonces arreciaba el sol quemaba los pisos de tierra, Mientras nos Hacía aligerar el paso en busca de un algarrobo que bajo su sombra Necesario brinde el respiro, para continuar la marcha.

Prometo no apasionarme más y continuar con el relato, simplemente quise tomarme la licencia de cantarle a mi entrañable Piura, en estas cortas líneas y presentarles algo más que una calurosa ciudad, con personajes Pintorescos, con hamacas en las puertas de las casas con carretillas y jaladas por burros en Castilla y Chulucanas.

Piura es la que recuerdo, cuna de Grau, de gente amigable, de tonderos y enamoramientos Galanos, de Rosales vivientes, de oro blanco y bellas playas. Piura, La Perla del Chira, merece ser Reconocida como una de las ciudades con la gastronomía más variada y deliciosa de nuestro país. No hace falta haber jugado en sus calles, o haber estudiado en uno de sus más tradicionales colegios; Ni siquiera haber aprendido a leer en tono cantadito, como la Mayoría de los "churres" de la ciudad; se requiere simplemente haberse nutrido de un poco de "historia turística" y "geografía local" llegar para a esta conclusión elemental.

La transformación del bellaco

Como en un inicio intentamos darle la explicación al nombre de este plato, Algunos sostienen que nació gracias a que un tal Chavelo, como bien Pudo Ser o Porfirio Felipe, este potaje creo, que por falta de humedad Fue Catalogado como "guiso seco" por quienes sirvieron de conejillos de indias. Y Aunque esta es la versión primaria, existe otra que afirma que la palabra "Chavelo" simboliza una de las formas de majar el plátano de tipo bellaco.

En cualquier caso, la forma de nominarlo es lo de menos, y de eso nos convence Daniel Kianman, propietario del restaurante "Los piuranos", en el corazón de Lince, quien casi estrena local, ya que con sus solos de seis meses ha logrado conquistar un público fiel y un Avido de preparaciones tradicionales y nuevas de la tierra del algarrobo. destreza su Y no nos sorprende, "Los piuranos" ya tiene siete años de vida, primero en Miraflores Hasta ahora y en San Isidro y Lince.

Su cocina es un verdadero templo, todo tiene el aroma de lo que necesita Cualquier restaurante que se precie de exponer potajes piuranos: Un mero de portentoso volumen aguardaba ser convertido en ceviche, en sudado, o en un ligero pescado a la plancha. Nep Daniel Recibe nosotros y nos Transportamos INMEDIATAMENTE a la niñez de Catacaos. Me enseña un trozo de carne de res, y aliñada previamente secada al calor de su cocina, la misma que corta en pequeños retazos, lomo saltado Cual ...

Una sartén caliente espera su Porción de carne, que luego mezclada con el rehogo de turno, convierten el espacio, en un Santuario de aromas, el sonido de la carne flambeada y luego el aporte vital de una chicha de jora macerada Calman los calores, pero exacerban los efluvios.

Mezcla inigualable que aguardaba la base del plato: Un plátano bellaco, trozado y frito ligeramente machacado época, majado, deshecho con un mortero, Recibiendo la energía del chef, hijo de piurano, criado en tierras cálidas y haciendo alarde del buen gusto que los caracteriza . Mixtura final, con Chorrito Algún adicional de chicha y finalmente el culantro bien piurano para conjugar sabores y el plato está listo.

Majado de yuca, con un parentesco selvático

La Generosidad del Anfitrión no se hace esperar, decide continuar con la técnica del machacado y se dispone a empezar la misma faena pero esta vez con yuca cocida, enseguida trocitos de chancho se frien en su propia grasa y PERMITEN que sus sabores Tomen cuerpo y consistencia . Un aderezo de cebolla y ají mirasol entra a la acción de ser combinado con la yuca y los trocitos de chicharrón y en menos de 10 minutos ya casi está todo listo.

En la sartén, la yuca sigue Recibiendo la destreza de Daniel, que mortero en mano deshace en sabores los insumos ya convertidos en manjar. Finalmente, en el fuego decreciente, China cebolla picada Pizcas viste de verdes y de sabor inconfundible nuestro segundo plato.

Ambos acompañados de una salsa criolla, aderezada con limón piurano, deshacen La Integridad de los presentes y nos Disponen un encuentro de las Naciones Unidas con el buen sabor, con la historia no contada de personajes anónimos que crearon cuentos Delicias.

Seco de Chavelo y majado de yuca, parecidas técnicas, preparaciones paralelas, Distintos sabores, ambos muy piuranos, ajíes integrados en mezclas con aderezos y, con chicha de jora, licor bendito de los Incas y con la Característica Sazón Piurana; Con Que un chef sabe lo que hace, Porque se ha nutrido de la experiencia de los viejos cocineros de Catacaos, Porque ha visto destilar la chicha y ha separado el clarito, Porque ha visto secar la cecina que con sus manos antes y aliño Porque ha cocido a fuego lento los secretos de la cocina norteña.

Como no cantarle una Piura, con sus verdes algarrobos, con su artesanía de Chulucanas y con su sol ardiente. Como no dedicarle una Distinción al Seco de Chavelo, y FESTEJADO mencionado en dos de los más representativos tonderos piuranos, suelo pastel que Danza con al simboliza enamoramiento y galanteo. Así como Piura brinda por su sazón al Perú entero, un humilde homenaje, con mis letras y mi nostalgia ... "linda cholita Adentro, que venga esa chicha pura, Chavelo seco 'e Y también si alguien habla de Piura, le rompería hasta la cien "