
16. Kim Cattrall. (1956) La rubia actriz británica que da vida a la desinhibida Samantha Jones en la famosa serie "Sex and the City" (1998-2004) ha escrito un exitoso y polémico libro titulado "Sexual Intelligence" en el que describe sus encuentros amorosos con todo tipo de hombres: "Jóvenes, maduros, millonarios, granjeros, bomberos, modelos, etc.", pero lo único que tenían en común era que todos disfrutaban de un buen Dry Martini. "¿Es Martini puro o tiene una mezcla?" es la pregunta que en una ocasión le hace Samantha a su amiga Carrie Bradshaw al querer averiguar si el hombre que acababa de conocer, y que aún las escuchaba, era heterosexual o gay.

8. Ernest Hemingway. (1899-1961) Gran escritor y periodista norteamericano nacido en Oak Park, Illinois y fallecido en Ketchum, Idaho. Fue testigo de las dos grandes guerras del Siglo XX. Existen muchas anécdotas sobre la liberación de París en la segunda Guerra Mundial y muchas de ellas han sido llevadas al cine, pero una de nuestras preferidas se refiere al Martini y al escritor, entonces corresponsal de la prensa aliada, específicamente el Toronto Star. En plena liberación, irrumpió en el elegante Hotel Ritz en la Plaza Vendome, en ese instante vacío pues había sido desocupado por las fuerzas alemanas y "tomó por asalto" el elegante bar. Los todavía asustados cantineros le preguntaron qué necesitaba y Ernest respondió "¡Cincuenta Martinis!" para él y su tropa. A Hemingway le gustaba en su Martini la proporción de quince medidas de gin por una de vermut y de cariño le decía "Montgomery", en alusión al controvertido militar británico, jefe aliado durante la segunda guerra, de quien se decía no entraba en combate si su ventaja no era de quince a uno con respecto al enemigo.

1. Winston Churchill. (1874-1965) Gran estadista inglés, de figura inconfundible, lo recordamos con su cigarro puro y un clásico sombrero, es uno de los grandes protagonistas de la historia del siglo XX. Pero lo que nos interesa en este caso es su gran afición al Martini. Según su propia definición era un experto preparándolo y describía entusiasmado su receta. Su secreto era enfriar bien la ginebra junto con las copas. Escogía escrupulosamente la aceituna y tenía cerca una botella del mejor vermut seco. Luego de servir la ginebra y adornarla con la aceituna miraba fijamente la botella del fino vermut que tenía al costado de su copa de Martini, se concentraba por un momento y enseguida estaba listo su Dry Martini. Se dice que el General Patton (1885-1945) tenía la misma costumbre, sólo que dirigía su vista hacía Italia, a diferencia de Churchill que miraba hacia Francia.

5. La ceremonia. El lugar, la compañía y la vestimenta son importantes. También hay que tener una predisposición especial para tomar Martini, poniendo énfasis en el primer sorbo, ¡sublime! y el anterior antes de comer la aceituna, ¡sensacional!

16. En Lima. La moda de beber este coctel en el Perú se populariza recién en la ultima década del siglo pasado, casi exclusivamente por elegantes damas entre 30 y 40. Beben una mezcla ya aculturizada por la onda gourmet, es decir, con la presencia de vodka y licores de fruta. Los preferidos son el Apple Martini y el Cosmopolitan. Antes, el consumo del clásico Dry Martini había sido reservado a un pequeño grupo de conocedores, especialmente entre los miembros de las colonias norteamericanas e inglesas. Los más famosos Dry Martini se servían en la década de 1960, en el "Grill Bolívar", el más elegante bar de Lima. Era natural asistir en traje de etiqueta para escuchar a la banda de Chano Scotty con su bella vocalista Nadia Milton y por supuesto disfrutar del más seco de los Martinis de la costa del Pacifico Sur.

Cuando se alcanza la fama hay que aceptar una serie de condiciones, cumplir con requisitos y obligaciones, conocer hechos y leyendas, evaluar controversias y dogmas. Ese es el caso del Martini, el más gourmet, sensual, sutil, maravilloso, elegante, fashion, friendly, cool, grooby, chic, in, gagá, mítico, lleno de glamour, de buena presencia y podemos mencionar otros cien calificativos que hemos registrado en nuestros archivos para referirnos al Rey de los Cocteles.





